No está entre las ciudades o las zonas más típicamente turísticas de Japón, pero es una parada recomendada si vas a hacer el Kumano Kodo, el camino de peregrinación japonés hermanado con el Camino de Santiago español. También es el inesperado sitio donde comimos la mejor carne de Japón; no, no era de Kobe. Sáltate la explicación del Kumano Kodo y lee mis argumentos sobre esta carne.

Ubicada al sur de la prefectura de Wakayama, a unos 200 km. de Kyoto, Kii-Tanabe es la ciudad más cómoda desde donde iniciar el camino hacia Hongū Taisha. Puedes llegar en los trenes de la compañía JR, incluidos en el pase que todos los blogs sobre Japón recomiendan (yo no puedo ser menos). Lo más práctico es viajar desde Kyoto u Osaka.

Poco se conoce la logística de equipajes en Japón, más que útil si nos enfrentamos a un día de trekking. Puedes mandar tu mochila o maleta de Kii-Tanabe a la ciudad donde vayas a terminar la ruta, sea al día siguiente o dos días después. Esto es extraordinariamente útil puesto que te permite empezar el Kumano Kodo en Kii-Tanabe y no te obliga a volver para recoger la mochila; tu equipaje te estará esperando en la habitación del hotel que indiques.

Este servicio se debe reservar con varios días de antelación en Kumano Travel, la agencia oficial del Kumano Kodo, si bien es posible hacerlo sobre la marcha; es lo que nos pasó a nosotros, fuimos a la agencia y solo nos pusieron facilidades. Nuestras mochilas estarían esperándonos dos días después en Shingu.

Cambiando ropa entre mochilas en las oficinas del Kumano Travel en Kii-Tanabe, Japón
La oficina del Kumano Travel tiene una parte de atrás amplia en donde te dejan pasar ropa entre mochilas antes de mandarlas a su destino. Por cierto, la mochila que se ve abajo a la izquierda es esta, y las utilísimas bolsas verdes para organizar la ropa en la mochila las puedes comprar en este enlace.

Junto a la playa puedes realizar uno de los ritos de purificación del Kumano Kodo con agua salada del océano Pacífico. Una pequeña fuente te permite lavarte las manos, un rito habitual en cualquier templo budista y una característica propia de la espiritualidad japonesa. Este rito con agua salada se denomina “Shiogori”, y se te advierte de que cualquiera es bienvenido a realizar el ritual de la manera que considere: “la mejor manera de hacerlo es con un corazón abierto y una mente pura”.

Rito de purificación con agua salada en la playa de Kii-Tanabe, muy típico de Japón
Purificación con agua salada en el Kumano Kodo

Si no vas a hacer el camino completo y solo tienes un par de días te recomiendo que cojas un autobús desde Kii-Tanabe hasta Hosshinmon-oji, para así andar 7 km. hasta Hongū Taisha. El trayecto es largo, no hay mucha frecuencia de autobuses y a mitad de recorrido se llena de peregrinos como tú, por lo que lo inteligente es madrugar y montarte en el bus número 81 de la compañía Ryujin que sale de la estación de tren a las 6:25 de la mañana. ¿Sabías que en Japón a los autobuses se entra por la puerta de atrás y se sale por la de delante? ¿Y que se paga al salir? Pues ya lo sabes. Este vídeo lo explica muy bien.

Autobús número 81 durante una parada de cinco minutos para ir al baño en Nakahechichō Chikatsuyu

Dormir en Kii-Tanabe

Aun siendo la segunda ciudad más grande de la prefectura de Wakayama no supera los 75.000 habitantes. Es una ciudad costera y tiene todos los servicios que vayas a necesitar. Que no sea una ciudad grande también favorece que puedas encontrar alojamientos típicos japoneses en donde los huéspedes ni siquiera hablan inglés (algo muy habitual en Japón).

Nosotros nos alojamos en el Ichie Café, cerca de la playa y a unos 15 minutos andando de la estación de trenes. Es un pequeño alojamiento típico japonés, tan pequeño que solo tiene dos habitaciones y un baño compartido (esto también es habitual en Japón, hay que cambiar el chip porque suelen estar más limpios que el de tu casa). Ambas habitaciones están separadas por la típica mampara japonesa de papel, con lo que los ronquidos ajenos serán tus ronquidos. A nosotros nos pasó y es la parte negativa de este alojamiento, solucionable con unos buenos tapones para los oídos.

Al llegar nos recibió Mayumi, la propietaria del hostal, que nos explicó paso a paso y estancia por estancia el alojamiento con una amabilidad y una sonrisa envidiables. Ella no habla inglés, por lo que tenía un papel con las frases en japonés y, a continuación, en inglés; nos fue señalando esas frases según quería explicarnos cómo entrar a la casa si llegábamos tarde, dónde estaría el desayuno al día siguiente, dónde poner el equipaje, etc. Una experiencia más del viaje.

Habitación del Ichie Café en Kii-Tanabe
Una de las dos habitaciones típicas japonesas del Ichie Café. Al fondo se pueden ver los futones donde dormiríamos esa noche. Es una composición de varias fotos, de ahí los cortes extraños en la puerta.

Aunque madrugues mucho como nosotros para coger el bus de las 6:25, el Ichie Café no te va a dejar sin desayunar (incluído en el precio) y te prepara una bolsa con diferentes pasteles y bollitos para el camino. Conviene destacar que lo que mejor saben hacer en este alojamiento son los pasteles y bizcochos. Aunque decidas hospedarte en otro hotel o B&B, pásate a merendar porque merece mucho la pena. Son unos bizcochos extraordinariamente suaves y esponjosos, con una textura muy diferente a la que estamos acostumbrados desde siempre. Parecen de gomaespuma.

La mejor carne de Japón, la Kumano Beef

La ternera de Kobe tiene la fama mundial y no es casual. La denominación de origen se cuida y mucho de que toda la ternera que tiene ese sello sea de la más alta calidad. Ahora bien, ¿el resto de la carne en Japón es de peor calidad? Lo dudo mucho. Además de Kobe, el término Wagyu es conocido fuera de Japón, y traducido no significa más que “carne japonesa”. La carne de Kobe es Wagyu pues.

Sin ningún tipo de expectativas por estar en una ciudad pequeña y costera decidimos probar en un restaurante que no tenía malas críticas en Google y los precios no eran estratosféricos (como norma general, en Japón no es caro comer bien, lo caro es la bebida). Tenían diferentes tipos de carne y ensaladas, con lo que decidimos darle una oportunidad.

Entramos a un Kinpachi sin apenas clientes (temporada baja) y nos ubicaron en una salita cerrada, como un privado. Todo el restaurante es así. Allí nos encontramos un tubo en el centro de la mesa: un extractor de humo. Enseguida uno de los camareros (el de la izquierda en esta foto, que solo chapurreaba inglés) apareció con unos leños de madera calientes que puso en una pequeña especie de olla de barro con combustible.

Leños calientes para cocinar carne de Wagyu en el Kinpachi
Surtido de “Kumano Beef” listo para pasar por la parrilla

La carta tiene diferentes tipos de carne (también Kobe), pero nos decidimos por lo que entendimos era carne de Wagyu local, “Kumano Beef”. Pensándolo, la carne de Kobe la podíamos probar en cualquier sitio, pero la de Kii-Tanabe no. Ayudó también el precio, todo hay que decirlo. Nos trajeron una bandeja con diferentes tipos de corte de la vaca, todos finos, nada que ver con un txuletón o un entrecot de España. También unas pinzas, con las que pasaríamos la carne a nuestro gusto en la parrilla. Cerraron la puerta y empezó el espectáculo.

En serio, nada que envidiar a la carne de Kobe y mucha, pero mucha diferencia respecto a la carne española. Esta carne no es tanto de encontrar sabores conforme masticas, sino que nada más entrar en la boca todo el sabor explota de golpe. La textura más parecida a la mantequilla que a la ternera también te hace disfrutar de una forma desconocida hasta ese momento. El ritual de ir probando diferentes tiempos en la parrilla completa una forma muy diferente y disfrutona de comer la mejor carne que he probado en mi vida a un precio razonable. Miradme el careto si no os lo creéis y que me perdonen los veganos:

Cocinando carne Wagyu a la parrilla

En Takayama probaríamos la carne de Hida, que se supone que es la mejor después de la Kobe. No superó en sabor a la de Kumano, y no sé si es porque Takayama es un sitio más turístico, porque aunque era una parrilla cocinábamos la carne en acero en lugar de casi sobre los leños como en Kii-Tanabe. Sea por lo que sea, para mí la “Kumano Beef” es la mejor carne que he comido en Japón y el Kinpachi el restaurante donde más la disfruté.

Curioseando al respecto también descubrí la palabra “Yakiniku”, que traducida significa “plato de carne a la parrilla”. Benditos japoneses.

De profesión, Product Manager. De vocación, fotógrafo. Mezclo en este blog mis dos pasiones, el mundo digital y la fotografía.

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